lunes, 8 de marzo de 2021

Mujeres de la cultura (Rosa Huertas, texto y Eugenia Ábalos, ilustraciones)

 Editorial Anaya (Leer y pensar). Publicado en septiembre de 2020. 144 páginas. A partir de los 12 años de edad.


Últimamente abundan los libros de ficción, de no ficción y dirigidos a todo tipo de lectores, de diversos formatos y lenguajes, en las novedades literarias que nos recuerdan o, más bien nos informan, del papel fundamental de las féminas a lo largo de la historia y la injusticia que supone ya no entorpecer su camino, sino, sobre todo, silenciar, esconder e incluso negar sus gestas y trayectorias.

Mujeres de la cultura es el último libro publicado por Rosa Huertas, una profesora madrileña que después de años de docencia se dio a conocer con un libro sobre un misterio de la vida de Miguel Hernández y, desde entonces, no ha dejado de escribir para niños y jóvenes.  Con este libro presenta diez biografías de mujeres ahora consideradas agentes culturales de primer orden y, en su momento, el último cuarto del siglo XIX y la primera década del siglo XX, no gozaron de reconocimiento alguno.

Cada una de las historias que componen el libro se centra en una mujer con un texto de estilo, registro y tipología textual diferentes. Sabemos del periplo que vivió la artista María Blanchard, gracias a un relato que recuerda al discurso de un guía por la exposición de algunas de las obras de esta madrileña.

La entrevista es la ingeniosa estrategia que se despliega para conocer de primera mano inquietudes, sueños y superación de la actriz y empresaria teatral María Guerrero.

Con el recurso del cuento de misterio nos presenta a María Moliner, la bibliotecaria que escribió a mano el Diccionario de uso del español.

Es innegable el respeto y la admiración de Rosa Huertas por la también escritora Elena Fortún y su supuesto alter ego en Celia, la niña acomodada y rebelde que cuestionaba el proceder de los adultos y que, al final, no tuvo más remedio que hacer lo que se esperaba de ella. Justo lo mismo que le pasó a su creadora, Elena.

En palabras de Rosa Huertas: «En el libro (la serie de Celia) se hace una crítica velada de la educación que se daba a las niñas, tan pegada a los preceptos religiosos, que inculcaba el miedo al infierno y el deseo de ir al cielo a toda costa, y donde la costura era más importante que las ciencias o la literatura. […] A Celia la salvan los libros y la imaginación.» (p. 52 de Mujeres de la cultura).

Los detalles de la vida de la poeta Concha Méndez nos llegan en una crónica que incluye algunos de sus poemas más significativos, que muestran su afán de modernidad por hablar de deporte, cine y automóviles.

Además, nos acerca a otras mujeres, como Carmen de Burgos, la primera periodista profesional de España. La defensora de la cultura y del arte en todas sus facetas, María Teresa León. Clara Campoamor, abogada y defensora de los derechos de la mujer, que consiguió reconocer el derecho de voto femenino en la España de 1931. Emilia Pardo Bazán, la escritora de origen aristocrático que luchó por independizarse, y la filósofa María Zambrano, que fue reconocida tras su exilio, cierran el libro.

La propia autora se define a ella misma en su blog:

«Disfruto escribiendo historias que hablan del pasado y del presente, que mezclan la realidad y la ficción, y en las que los sentimientos traspasan las páginas para emocionar a los lectores».

Publicado en CULTURAMAS

jueves, 4 de marzo de 2021

El secreto de las patatas fritas (María Rosal y Noemí Villamuza)

 Editorial Edebé (Tucán verde). Publicado en septiembre de 2020. 126 páginas. A partir de los 10 años de edad.

 

Me miraba incrédula, sin atreverse a tocarlo. Entonces se lo conté todo.

No omití detalles: las patatas fritas, la bolsa y el mordisco que le di a «aquello». 

Isaac Peral es un gran aficionado a las patatas fritas y cada miembro de su familia tiene una afición tanto o más peculiar que la suya. Para empezar, su madre y su tía sueñan con salir por la televisión. Su abuela es una cocinera espectacular, sobre todo de buñuelos, y además de entrar en cocinas ajenas también le gustaría protagonizar anuncios publicitarios. Además, el padre es un inventor de artilugios sencillos pero bastante ingeniosos que dejan a muchos con la boca abierta, como por ejemplo un bolígrafo del que sale paté a chorro para untar en el pan. Gracias a estos inventos, Isaac es un gran conocido entre sus compañeros de colegio a los que vende o trueca por otros objetos todo lo que inventa su padre.

La historia está contada por el mismo Isaac con un estilo muy ágil y realista, puesto que parece como si un niño de su edad nos lo relatara. La narración destaca por los continuos saltos en el tiempo, los cambios de tema, la importancia que da a determinadas situaciones y cómo tergiversa otras que no le convienen, etc. Las situaciones que protagoniza el narrador y protagonista del libro son de lo más disparatadas y divertidas. Otras le ponen rojo de vergüenza, como el día que su madre logró salir por fin en la tele y enseñó una fotografía de la comunión de su hijo.

Sin embargo, la situación que da título al libro y que es la más divertida de todas es lo que le se encuentra Isaac dentro de un paquete de patatas fritas y que no podemos desvelar. Sin embargo, prometemos que es de los más interesante y que los comentarios de Ana, la mejor amiga de Isaac,  se encargará de dar mucho más humor al tema porque a pesar de que Isaac está gordo y por eso muchos se meten con él es un chico privilegiado por tenerla como amiga. Otro dato a destacar de forma positiva son las magníficas ilustraciones de Noemí Villamuza que parecen pintadas con carboncillo en blanco y negro y con muchos detalles.

Publicado en CULTURAMAS

domingo, 21 de febrero de 2021

 Editorial Edebé (Periscopio). Publicado en 2020. 168 páginas. A partir de los 14 años de edad.


Jana se empeña en reconstruir su vida y la de su familia (sus padres, su hermana y su abuela) después de la muerte Zya, la hermana mayor, por eso el estilo fragmentario de esta novela juvenil que resultó finalista en los Premios Edebé de Literatura Juvenil del pasado 2019. Lo que más llama la atención del libro es que está dividido en tantos capítulos como letras del abecedario tenemos. Además, al final de cada capítulo se hace una relación de palabras que empiezan por la letra en cuestión y que guardan relación con la historia o recuerdo que se relata. Como también se recogen algunas de las palabras de otras lenguas que no tienen traducción en otras y que Zya utilizó como lema en una exposición fotográfica de sus obras.

Por ejemplo, la palabra sueca “mångata” que significa caminito de plata que forma sobre el agua la luz de la luna. Y otras como: “samar” que en árabe equivale a no dormir para seguir hablando con los amigos. O del hindi “viraha”, echar de menos a alguien cuando ya no está.

De este modo, para Jana es más fácil digerir el dolor y dar a conocer poco a poco la relación con su hermana que tenía mucho talento para el arte de la fotografía. El estilo del libro es vital y lleno de energía a pesar del dolor que arrastra Jana, la voz narrativa, que está convencida de que debe llevar a cabo una curiosa misión: bailar sobre las aguas del lago una noche de luna llena. Parece imposible, pero no lo es. Jana le hizo una fotografía a su hermana la noche que la vio bailar sin hundirse y le prometió que ella también lo lograría.

Los recuerdos de una infancia en común, los secretos y juegos compartidos, la imposibilidad de volver atrás y las historias fantásticas de la abuela son los elementos que dotan de significado son algunos de los temas de esta novela dura y bellísima a la vez que se arma de forma muy peculiar y que sirve de catarsis y terapia para una adolescente que intenta gestionar el dolor de la forma más creativa posible. Sin desvelar si Jana es capaz de cumplir su misión, lo más importante del libro es cómo se van cerrando sus heridas gracias a las palabras, las historias y la complicidad con otras mujeres de su familia que están unidas de forma muy especial.

Mångata es un libro totalmente recomendable para los que quieran disfrutar de una historia personal al mismo tiempo que conocen otras formas de afrontar la pérdida y conocen palabras en otras lengua imposibles de traducir con una sola en otras lenguas. Un ejemplo de que cada cultura y cada persona tiene una forma diferente de ver la vida y que es aprovechable para el resto.

 

jueves, 11 de febrero de 2021

Los vecinos mueren en las novelas (Sergio Aguirre)

Editorial Norma (Zona Libre). Publicado en 2003. 136 páginas. A partir de los 14 años de edad.


En ese momento la mujer vio cómo la luz
comenzaba a subir nuevamente. Trataría de guardar
alguna calma, pero tenía que salir de allí de inmediato.
John Bland acaba de mudarse a un pueblo de Inglaterra desde Irlanda y se dispone a presentarse a sus vecinos como hace siempre que llega por primera vez a un sitio. Así lo educó su familia y la señora Emma Greenwold, su única vecina, es de su mismo parecer. El encuentro resulta muy fructífero para ambos, ya que si uno es escritor de novelas de suspenso la otra es una gran lectora de este género.
Entre John y la anciana señora Greenwold surge una química tan especial  que la anciana decide contarle un hecho escalofriante que vivió a bordo de un tren donde conoció a una joven que huía de un asesino. Al principio, John no se muestra demasiado interesado en la historia y decide  enriquecerla con un perfil más elaborado de los personajes y otros elementos inquietantes. La señora Greenwold interviene de nuevo para poner el broche final con un desenlace totalmente inesperado que pone los pelos de punta.
Tal vez la clave de la historia sea que uno de los dos, John o Emma, es un impostor, pero resulta muy complicado no saber de quién se trata. Pero lo más importante es la certeza de no estar en la piel de ninguno de ellos y sentirnos a salvo tras las páginas, las palabras, al otro lado de una ficción que está a punto de hacerse realidad.
La historia a cuatro manos está completada, pero se puede afirmar que ya no pertenece a ninguno de los dos o, mejor dicho, a ambos. John y Emma son los personajes principales de una versión de la primera historia que tiene consecuencias fatales. El lector se siente arrastrado a un relato que no puede dejar de leer y donde la ambientación es totalmente opresiva. Una tormenta en plena noche, dos vecinos que se acaban de conocer y una historia dentro de otra que se va sucediendo por capes que no tienen fin. atrapado junto los dos personajes en una atmósfera asfixiante.
Como en la famosa novela de Italo Calvino Si una noche de invierno un viajero, nos encontramos con una historia primera que da lugar a otras de la forma más insospechada posible y sin posibilidad de volver atrás para cambiar nada. Hay que asumir las consecuencias de nuestras elecciones y seguir hacia adelante. Las comparaciones con Stephen King también son inevitables, una lectora que se cree en el derecho de intervenir en el destino de los personajes y atraer al escritor por caminos que nunca se hubiera atrevido a transitar.
A través de capítulos breves y de frases simples, se desarrolla una historia dentro de otra y de otra más que nos lleva por caminos inquietantes donde los constantes giros llenos de ingenio logran difuminar el terror.
Publicada en CULTURAMAS

lunes, 25 de enero de 2021

Lilo (Inés Garland, texto y Maite Mutuberria, ilustraciones)

 

Editorial Edelvives (Ala Delta. Serie Verde). Publicado en 2019. 114 páginas. XXX Premio Ala Delta 2019. A partir de los 10 años de edad.


Lilo es un perro de raza indefinida y de más de diez años de edad con un gran corazón. Aunque lo que más destaca de él es que es consciente de sus propias carencias (como tener las patas muy cortas) y virtudes (su olfato le permite conocer el estado de ánimo de las personas). Cuando descubre que Emi, la niña que lo cuida y vive con sus abuelos, llora a escondidas y mira demasiado el móvil se preocupa porque sabe que tiene problemas.

Emi jugaba mucho a hacer rimas. Emi jugaba a muchas cosas, pero ahora no juega a casi nada. O sí, sí juega, pero en su telefonito o en el ordenador. La mascota de Emi ahora es su telefonito, y yo me aburro. El otro día se puso a llorar por algo que pasaba en el telefonito.

Para ayudar a Emi, Lilo está dispuesto a correr todo tipo de riesgos, como entrar en una casa que huele a limón, el mismo olor que desprende Kai, la niña que parece molestar a Emi. Además,  seguirá los consejos de otros canes amigos, como Olivertwist, Armando y Lio para entablar amistad con una gata llamada Berenice que es una de las claves para desvelar el misterio.

Llega un momento en la historia que todo se precipita y el conflicto parece difícil de resolver: la abuela de Emi sufre un ataque que le impide hablar bien, Olivertwist desaparece y el olfato de Lilo le envía mensajes contradictorios porque Kai a ratos se muestra triste, con miedo o llena de maldad. Sin embargo, los versos de Armando, la ayuda de Olivertwist y los abuelos de Emi le ayudarán en su misión y a tener más confianza en él mismo hasta el punto que no le importa que la preciosa perrita Muriel descubra que tiene las patas tan cortas.

Una historia que trata un tema social y, por desgracia tan frecuente, como el mal uso y abuso de los dispositivos móviles y de las redes sociales en jóvenes cada vez de menor edad y por eso esta lectura es excelente. La argentina Inés Garland ha sabido trasladar a la ficción una situación de forma divertida, sin dramatismos ni moralismos pero con la amistad, el diálogo y el apoyo en los mayores como instrucciones de uso.

Publicado en CULTURAMAS