05 noviembre 2018

Los niños del ferrocarril (The Railway Children, Edith Nesbit, texto y Sempé , ilustraciones)

Editorial Siruela. Primera edición de 1906. Publicado en 2015. 300 páginas. A partir de los 10 años de edad.

Un clásico del Reino Unido  publicado originariamente en 1906 y que, desde entonces, se ha adaptado a la radio, la televisión, al teatro musical e incluso al cine y las series de televisión.

El padre de Roberta, Peter y Phyllis desaparece de un día para otro y estos tres hermanos y su madre se trasladan desde Londres a un pequeño pueblo.

Tres Chimeneas es el nombre de la nueva casa de dudosa estabilidad donde se instalan todos y en una de sus habitaciones la madre se encierra durante muchas horas  cada día para escribir cuentos.

Nadie de la familia sabe con seguridad cuándo volverán a ver al padre, pero solamente la madre sabe que su marido ha sido encarcelado injustamente y la justicia no actúa en su favor.

La escritura de cuentos es el único medio que encuentra la madre para mantener a su familia. Mientras, los tres niños pasan el tiempo alrededor de la estación de tren y de los ferrocarriles que pasan. Totalmente ajenos a su dramática situación, los tres hermanos son felices en este nuevo entorno y su hogar. La madre les oculta la realidad y ellos no se molestan en averiguar la causa del cambio de domicilio ni la ausencia del padre.

Ya nada queda de su despreocupada vida en la ciudad, pero los tres niños ocupan su tiempo conversando con el jefe de la estación, el mozo y con el Anciano Caballero, un misterioso señor que todos los día les saluda desde el tren a las 9:15 en punto nada más atravesa el túnel.

Una historia contada en el estilo "antiguo" donde es necesario conocer la literatura del siglo XIX para entender el significado de los símbolos que aparecen en el libro y, sobre todo, la fijación de los niños con los trenes.

Un espacio nuevo que se convierte en próximo y familiar, tal vez porque el paso de los trenes y su actividad frenética nos recuerda la existencia de otro mundo.


Una voz en tercera persona nos acerca las aventuras de estos tres hermanos con un estilo fluido y una ambientación espectacular donde lo más importante son los personajes. La madurez de Roberta, el tesón de Peter y el carácter impulsivo de la pequeña Phyllis actúan como un todo entorno a la fuerza de la madre. Todo un clásico infantil que es intemporal, impregnado de valores y apropiado para todo tipo de lectores.

Algunos estudiosos y especialistas en el tema han encontrado similitudes de esta historia con otras obras que apuntan a la misma época y que son tan dispares como Mary Poppins, Mujercitas e incluso Harry Potter. Porque este libro es todo un referente en las letras inglesas y ha inspirado a C.S. Lewis (autor de Las Crónicas de Narnia) y a Martin D.W. Jones.



Edith Nesbit (1958-1924) fue toda una transgresora para la época victoriana que le tocó vivir.  Escritora de poemas y otros escritos de éxito. Considerada como la iniciadora de la literatura infantil de fantasía moderna. 











(Jean-Jacques) Sempé és un dibujante de cómics de origen francés muy conocido por ilustrar las aventuras de El pequeño Nicolas de René Goscinny.


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