17 noviembre 2015

Los ojos del perro siberiano (Antonio Santana)


Editorial Norma (Zona Libre). Marzo 1998. 136 páginas. De 12 años en adelante.

Trece años de edad son los que separan a dos hermanos que de repente se ven obligados a separarse hasta que finalmente se reencuentran para conocerse mejor y despedirse de nuevo para siempre.

Todo porque cuando Ezequiel se marchó de casa su hermano, narrador de la historia, tenía cinco años y no era consciente de muchas cosas, pero poco antes de cumplir los once Ezequiel le desvela dos realidades terribles. La primera de todas es que salvó de la muerte a su perro Sacha y la otra es que tiene SIDA. La primera afirmación la justifica diciendo que el último cachorro de las camadas de perros siberianos suele ser más débil que el resto y en cuanto a la enfermedad, simplemente sabe que se va a morir pronto.
Poco a poco se va iniciando entre los hermanos una amistad a espaldas de su familia que les hace compartir el amor hacia los libros y la música. Sabemos desde el principio que Ezequiel se va a morir, pero la amistad compensa con creces el hecho de no haber crecido juntos y los recuerdos de infancia que no posee el joven narrador se compensan con un presente lleno de complicidad y buenos momentos.
Una historia dura pero contada con elegancia, exquisitez y focalizada en los ojos de un niño que asiste a los últimos años de vida de su hermano con unas inmensas ganas de vivir y compartir juntos el tiempo que le queda. Narrada en un orden lineal impecable, la historia consigue atraparnos en la lucidez del dolor visto desde la distancia y sobre todo por la fe en las segundas oportunidades. Los capítulos son cortos, algunos no exceden las cinco líneas, pero resultan contundentes y efectivos. 
Esta obra del editor, narrador y especialista en literatura infantil  de origen argentino Antonio Santana se ha convertido en un clásico de la literatura juvenil latinoamericana, además de ser muy conocida y apreciada en España. Ha sido editada en numerosas ocasiones y todavía se sigue leyendo en los centros educativos.
Un libro que hay que leer por su positividad ante todo:
Ninguna enfermedad te enseña a morir. Te enseña a vivir. A amar la vida con toda la fuerza que tengas. A mí el SIDA no me quita, me da ganas de vivir.

1 comentario :

  1. Esa historia es fantástica, hace unos meses me la leí. Mi prima me presto el libro por unas semanas (ella sabe que amo leer) "Los ojos del perro siberiano" consigue atraparte en la lectura de principio a fin con una forma detallada, y que transmite emociones. Es un libro que recomendaría a cualquiera, por lo general lo mas inquietante a parte de la decaída que sufre Ezequiel poco a poco, son las frases que se encuentran inmersas en en el texto y dichas de la forma y en el momento correcto. Ej: "Lo bueno de los abismos, es que se pueden hacer puentes para cruzarlos"

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